Bruce Springsteen: “High hopes”

El nuevo álbum de Bruce Springsteen es noticia en todos los medios. Por supuesto, también aquí. Bruce es el artista al que más capítulos de “Nos queda la música” llegamos a dedicar cuando hicimos su serie de monográficos. Así que, aunque de momento no podremos continuar la saga en la tele, detengámonos hoy en “High Hopes“.

En realidad el disco lleva siendo noticia desde que hace unos meses se intuyera su edición. La promoción ha sabido combinar la sorpresa que tan efectiva le ha resultado a Bowie o a Beyoncé con las noticias constantes que tan buen resultado parecen dar a los  omnipresentes habituales. Con Bruce inmerso en giras regulares (lo suyo es ya casi como el “never ending tour” de Dylan) y cuando aún no se han cumplido dos años del anterior álbum, “Wrecking ball” (y no contamos el recopilatorio editado en 2013), no se esperaba un nuevo álbum tan rápidamente. Tampoco resulta tan extraño dado que entre los dos previos, “Magic” (2007) y “Working on a dream” (2009) solo mediaron dos años y una gira prolongada… pero todo esto es lo de menos, el hecho es que Bruce Springsteen, una de las mayores figuras musicales de la actualidad y de todos los tiempos, un artista de enorme repercusión al que no solo se le piden buenas canciones sino honestidad y posicionamiento ideológico, acaba de editar nuevo trabajo, su álbum número 18, sin contar recopilaciones, cofres, directos, EPs, reediciones deluxe y demás golosinas.

¿Pero debe ser considerado “High Hopes” un auténtico nuevo álbum del jefe? Esa es la duda planteada estos días por numerosos cronistas. Su condición de disco extraño, confeccionado a ratos y en mitad de la gira, reuniendo versiones, nuevas tomas de canciones ya conocidas o descartes de anteriores trabajos (por no encajar supuestamente en conceptos más férreos), lo podría convertir a priori en un álbum menor. En una especie de compilación de rarezas, en un recopilatorio de caprichos para hacer caja, descansar de la presión compositiva y tirar hacia adelante. ¿Es realmente así? Nuestra respuesta es NO. “High hopes” es un buen disco, consistente y absolutamente disfrutable. Y eso es lo que importa.

En él sin duda ha sido fundamental Ron Aniello, unificando el sonido de un disco en cuya mezcla Bruce, de gira, estuvo más bien ausente. La producción reúne y actualiza muchos de los elementos que a estas alturas componen el legado Springsteen: épica y emoción, energía y melancolía, rock poderoso, pop, baladas, raíces, loops, gospel, folk, sonidos irlandeses… Al recuperar algún tema antiguo no falta el saxo de Clarence Clemons ni las teclas de Danny Federici, ya fallecidos. Los guitarristas Nils Lofgren o Steve Van Zandt son eclipsados esta vez por el malabarista Tom Morello, de Rage Against The Machine, que participa en 8 temas con especial protagonismo en la nueva (y excesiva) versión de “The ghost of Tom Joad“.

Morello, que ya sustituyó a Steve Van Zandt en la gira australiana y lo hizo hace dos noches en el show de Jimmy Fallon (en ambas ocasiones porque Steve anda entretenido con su carrera actoral y el rodaje de la serie noruega “Lilyhammer”), prepara disco eléctrico en solitario para el cual todo esto sirve de fabulosa promoción. Y ya que hablamos de Fallon, aquí abajo podéis ver las interpretaciones televisivas de “High hopes“, “Heaven’s wall” y “Just like fire would“, más la divertida parodia de “Born to run” interpretada por un Jimmy Fallon-Bruce al que se une el auténtico Boss burlándose de Chris Christie, gobernador de Nueva Jersey en el ojo del huracán al descubrirse que no le importó el sufrimiento causado a miles de usuarios y cerró varios carriles del puente que une Fort Lee con Manhattan creando monumentales atascos únicamente para vengarse del alcalde de esa pequeña ciudad.

http://www.latenightwithjimmyfallon.com/video/bruce-springsteen-and-the-e-street-band-high-hopes/n45089/

http://www.latenightwithjimmyfallon.com/video/bruce-springsteen-and-the-e-street-band-heavens-wall/n45090/

http://www.latenightwithjimmyfallon.com/video/bruce-springsteen-and-the-e-street-band-just-like-fire-would/n45080/

Las “grandes esperanzas” siempre puestas en Bruce y en cada nuevo disco parecen ser rechazadas esta vez por él, que quiere tomarse relajadamente su advenimiento, consciente de que no estamos ante un disco tan serio y conceptual como en él es habitual. De hecho, Bruce, a través de entrevistas y diversos movimientos del estilo que éste que nos ocupa, parece últimamente decidido a rebajar la carga mitológica de su propio personaje y su obra previa. O quizá sea que a los 64 años y tras tantos años y aventuras quiere seguir avanzando sin aceptar el peso de la responsabilidad icónica que muchos fans le adjudican. El hecho es que, sin pensárselo tanto como antaño, la velocidad que ha adquirido su carrera desde el regreso de la E Street Band así parece indicarlo….

Probablemente Bruce no vuelva a alcanzar la grandeza de álbumes tan diferentes entre sí como “Born to run“, “Darkness on the edge of town“, “Nebraska“, “Born in the USA” o “Tunnel of love“. Su música se ha acomodado en discos más previsibles pero siempre de gran nivel. Y es ahí donde destaca “High hopes“, plantando cara a sus últimos trabajos y sobresaliendo gracias precisamente a la variedad estilística y el gran nivel de muchas canciones: “Hunter of invisible game“, “The wall“, las versiones de “Dream baby dream” (Suicide) y “Just like fire would” (The Saints), o la nueva toma de “American skin (41 shots)“.

La publicación del disco en estas fechas, justo después de la navidad, aseguran una mayor repercusión en época de competencia escasa (el número 1 en listas está asegurado) pero asimismo renuncia a las enormes ventas que hubiera conllevado su edición solo unas semanas antes, en navidad: este nuevo álbum hubiera sido un perfecto regalo navideño.

Gran parte de la prensa parece reacia a valorar el disco como un auténtico álbum y más allá de sus canciones, le restan valor por su condición de retales reunidos. Rizando el rizo, algunos medios ni siquiera se molestan en ser rigurosos. Bien es cierto que las televisiones generalistas no tienen especial interés por la música pero nos sonrojaba ayer la información que en el informativo de Tele 5 aseguraba que este “High Hopes” está dedicado al fallecido Steve Van Zandt, cuyo espíritu sobrevuela el álbum (o algo así). Imaginamos que hablaban de Clarence Clemons y que tanto él, donde quiera que esté, como el muy vivito y coleando Steve soltarán una carcajada al saberlo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s